
Ciertamente se trata de una pregunta profunda y cargada de emociones. Siendo totalmente honesta contigo te confieso que yo misma me la estuve planteando durante mucho tiempo, fruto de mi frustración.
Pero, la verdad es que no estás predestinada de forma absoluta a nada. No existe un guion escrito que predetermine que tus relaciones necesariamente fallarán o que vivirás en una eterna soledad y te convertirás en la mujer mayor de los Simpson.
Seamos claras lo que a menudo sentimos y llamamos como ese supuesto «destino» está estrechamente relacionado con patrones que repetimos, creencias limitantes o experiencias pasadas que influyen ineludiblemente en nuestra forma de vincularnos con los demás.
Te voy a dar unos ejemplos para que veas a qué me refiero:
Aunque no te lo parezcan son creencias y, de hecho, pueden convertirse en estrategias de evasión.
De esta manera, no tienes que enfrentarte: ni, por un lado, a entender qué narices ocurre en tu interior ni tampoco a exponerte y a aprender a experimentar lo que supone vincularte desde un prisma dónde las heridas están trabajadas y sanadas.
Lo interesante es que el poder está en ti. Puedes retomar las riendas de tu vida emocional. ¿Cómo? Lo primero, Identificando qué buscas realmente en una relación y si eso está alineado con tus verdaderas necesidades, no solo con el miedo a estar sola o a cumplir expectativas externas y sociales.
Las relaciones saludables no tienen por qué tener una fecha de caducidad preestablecida cuando ambas personas están comprometidas en su crecimiento individual y mutuo.
Si te das cuenta de que tus relaciones han seguido patrones similares, es posible entonces que haya algo más profundo que analizar y solucionar. Muy probablemente estés atrayendo a personas que tampoco han sanado y que por lo tanto son una proyección de tus heridas.
Inconscientemente, te proteges de la vulnerabilidad emocional y tiene todo el sentido del mundo, cuando has sentido que te han hecho el corazón trizas por el motivo que sea, este va a generar maneras varias de protegerte del sufrimiento.
Pero lo esencial es esto: si quieres, con ayuda puedes transformar ese ciclo.
No estás predestinada a nada que no quieras construir. El poder de tu futuro sentimental está en cómo decides abordar tu manera de relacionarte con el amor, con tus relaciones, aprender de ellas y sanar.
La base está en sanar para dejar de presentarte a castings sobre amor esperando salir como la elegida.
Sana para escoger en lugar de dejarte escoger por migajas de atención.
Sana para dejar de buscar validación y reconocimiento que no sabes darte a ti misma.
Sana para dejar de buscar la madre y el padre que necesitaste tener.
Sana para dejar de proyectar en el otro tus necesidades.
Sana para dejar de buscar en el otro el reconocimiento que no supiste darte.
Sana para poder escoger irte cuando sientas que el respeto a dejado de servirse en la mesa.
Sana para poder relacionarte desde la adulta que sabe lo que quiere y va a por ello.
Para sanar de verdad necesitas tener las herramientas para poder hacerlo y lo más importante para sanar necesitas aprender a regularte.
Si quieres ponerte manos a la obra y desafiar de una vez por todas tus creencias y empezar a vivir de otra manera la forma que tienes de relacionarte te recomiendo que reserves una 1 era sesión de valoración conmigo y de forma conjunta veamos cómo podemos hacer frente a esto.
De corazón Te mando un abrazo enorme.