
Si decido compartir un trocito de mi, es porque sé que te ayudará a entender el motivo por el cual me dedico a ayudar a las mujeres y porqué lo hago con tanta pasión, cariño y dedicación.
Para mí, el tema de la pareja siempre ha sido mi talón de Aquiles. He tenido la buena o mala suerte según como se vea de dar más vueltas que una peonza. He experimentado una gran variedad de situaciones y además de todos los colores.
Te pongo en antecedentes, he vivido relaciones largas, cortas, intensas, bonitas, sanas pero también he experimentado en mis propias carnes lo que es el Ghostings, Gaslighting, Infidelidades, Toxicidad, Maltrato por doquier y un sin fin de historietas propias de una telenovela.
A raíz de un proceso psicoterapéutico pude transitar el duelo, pero lo verdaderamente interesante aquí es todo lo que surgió a raíz de esta etapa de exploración, trabajo personal y sanación que hice conmigo misma.
Evidentemente transité el duelo pero adivina qué …
Se despertaron heridas mucho más profundas y trabajarlas fue lo que me ayudó a comprender que si estaba atrayendo relaciones perecederas era porque necesitaba aprender algo de ellas.
¡LA VIDA NO TE TRAE LO QUE QUIERES, SINO AQUELLO QUE NECESITAS VIVIR PARA TRASCENDER Y EVOLUCIONAR!
A partir de ahí, pude comprender cuáles eran mis patrones a la hora de relacionarme con los hombres y tomar conciencia de por qué repetía una y otra vez las mismas vivencias.
No olvidemos que todo esto me hacía sentir que en el amor no tenía nada de suerte y que estaba abocada a convertirme en la » abuela gruñona coleccionadora de gatos» de los dibujos animados.
Llegados a este punto, te propongo: que si quieres protagonizar un final que te haga sentir empoderada, priorizada, querida, deseada y reconocida, déjame guiarte a transitar por el camino del amor sin mayor dilación.