
Cuando justificamos las excusas del otro lo único que estamos haciendo es evadir la responsabilidad de tomar las riendas de nuestra vida.
Si el otro persiste en prometer que cambiará de actitud, pero no hay ningún cambio ni si quiera se toma la molestia de intentarlo a esto se le llama “MANIPULACIÓN EMOCIONAL”.
¿Sabes por qué sigue funcionándole?
Porque tu mente necesita creer que lo que dice es real. De lo contrario entrarás en conflicto contigo misma (en dualidad). Si me miente y sigo a su lado, entonces no me estoy realmente respetando… pero en cambio me mantengo en la queja y por lo tanto en el rol de víctima …
Es un círculo vicioso y peligroso en el cuál tus sentimientos heridos son los protagonistas de esta película.
Durante un tiempo prudencial parece que todo vuelve a funcionar, se implica, se compromete y está pendiente de ti. ¡Te hace sentir como al principio y vuelves a caer en el mismo ciclo (luna de miel) incluso te puede llegar a pedir ayuda o que tengas paciencia! Pero en tu fuero interno a pesar de tener esperanza esas expectativas se acaban frustrando. Por qué cuando el rio suena… ya sabes ¿cómo termina el refrán verdad?
Las palabras tienen que ir acompañadas de actos y a eso se le llama congruencia.
¿Qué quiero decir con esto?
Si dice o promete qué hará tal cosa y finalmente no la lleva a cabo, ya sea por el motivo que sea…, eso precisamente genera que la confianza se disuelva.
Cuando en las relaciones se experimentan situaciones incomodas y caóticas ya sea porque ha habido algún tipo de engaño, o se ha perdida la confianza o los límites se han traspasado, tu sentido de la identidad es decir “el yo” queda completamente desdibujado.
A pesar de que el instinto te indica y te manda señales que hay algo que no va como debería, no terminas de creértelo ni de confiar que así sea. Tienes dudas, te sientes confundida e incluso cuestionas tu propio criterio dudando de tu credibilidad.
Cuando de algún modo empiezas a minimizar y a justificar los actos de la otra persona para quitarle hierro al asunto es porque hay una parte de ti que no puede asumir lo que está viviendo. Pero en cambio hay otra parte que tiene consciencia que debe soltar y muchas veces esto crea un estado de confusión y ambivalencia brutal.
Te encuentras ante la tesitura de que tienes que dejar de ser sincera con tu gente y ocultas que sigues viendo a esta persona, o bien no explicas lo que os ocurre y tampoco comentas las peleas que tenéis.
Sin duda, tu “yo interno” sabe de sobras que no debería de ser así y que si lo haces es porque las cosas no están yendo bien pero sientes que no puedes asumirlo, ni aceptarlo y mucho menos enfrentarte o expresarlo.
Lo que se esconde detrás son miedos variopintos;
Miedo al cambio, al abandono, a sentirte sola a empezar de 0, a la incertidumbre, al qué dirán etc.
El hecho de no poder expresar y compartir cómo te sientes; te aísla y eso de algún modo te hace conectar con la vulnerabilidad y con una pérdida de fortaleza interna.
En estos casos puede resultar arduo el salir de esta encrucijada, pero quiero que sepas que No estás sola en absoluto y estás capacitada para superar esto, si sientes que aun así se te hace un mundo déjate ayudar y guiar.
Cuando una persona te dice abiertamente o te da indicios de que no quiere nada serio, te recomiendo que LA CREAS. No es una invitación al despliegue de todo tu cargamento para poner en marcha tu ESFUERZO y empeño en hacerle cambiar de opinión.
Esa no es tu misión, no te corresponde a ti desgastarte ni focalizar tu energía en conseguir que cambie de opinión. Esto no es un reto para tu EGO.
Te recomiendo que no entres en el juego de; “yo voy a lograr que cambie de opinión o incluso voy a conseguir que se enamore de mi…” por qué básicamente estas perdiendo la guerra antes de que se haya declarado.
Un indicador de estabilidad emocional, seguridad y amor propio en una misma es respetarse, priorizarse y saber qué te conviene y qué no por encima de todas las cosas. Una relación de amor, requiere que tú defiendas tus intereses y lo que tú deseas, eso implica estar dispuesto a dejar ir, es decir, a soltar.
Cuando haces este acto de amor hacia ti y te respetas a ti misma lo que viene luego está mucho más alineado con lo que quieres realmente vivir y sin duda se convierte en algo mucho más afín a la persona que eres.
Muchas veces se nos pone a prueba para ver si nos ratificamos y estamos alineadas con de lo que creemos merecer.
Se trata de NO conformarse por miedo a no encontrar lo que realmente deseas.
Precisamente cuando escoges sanar los patrones de relación que tienes contigo misma,
no trata de arreglarte a ti misma si no de recuperar tu plenitud y esencia.
Responde a estas preguntas:
Si has respondido que sí a estas preguntas y has llegado hasta aquí, sin duda es por algún motivo.
Quizás sea el momento de hacer un cambio…
Así que, enhorabuena, estás más cerca de nunca de empezar el viaje de vuelta a ti.
Te animo a que reserves una llamada de valoración conmigo para ver cómo y en qué puedo ayudarte para que la manera que tienes de relacionarte sea desde el respeto y el amor hacia ti misma.
Te veo dentro. 😉